Día 20 de febrero 2013, 13 h., aula Ramón Acín.
Facultad de Ciencias Humanas y de la Educación
De Tito Lucrecio Caro
A cargo de José Ángel Sobreviela
Lucrecio era admirador de Epicuro (-341 -271) y plasmó las ideas de su maestro en su obra “De rerum natura”, o sea, “De la naturaleza de las cosas”. Esta obra es un poema que trata de Física pero no pretende enseñarnos Física sino que tiene como misión que seamos felices suprimiendo el temor a los dioses y a la muerte. Se vale de la teoría atómica de Demócrito que Epicuro admitió parara desarrollar su filosofía hedonista. El Universo, según la teoría atómica, funciona al margen de los dioses: los átomos moviéndose en el vacío generan todo lo existente. Incluso el alma está hecha de átomos por lo que con la muerte el alma no sobrevive al cuerpo. En consecuencia no hay que temer a la muerte. Tras la muerte no hay nada.
Cicerón fue el editor de la obra en seis libros. Con la llegada del cristianismo se perdió, pero en 1417 Poggio, un humanista florentino, encontró un manuscrito en la Abadía de Fulda en Alemania y lo dio a conocer. A partir de ese momento la influencia de la obra no dejó de crecer entre los científicos.
La primera traducción castellana fue obra de José Marchena (1768-1821), político ilustrado que por sus ideas liberales se exilió en Francia. Curiosamente esta obra fue rescatada y dada a conocer por el erudito conservador Marcelino Meléndez y Pelayo (1816-1912).
Traducciones posteriores son las de Eduardo Valentí (Ed. Alma Mater, 1962), Agustín García Calvo (Ed. Lucina 1997) y Francisco Socas (Ed. Gredos 2003).
[José Ángel Sobreviela, 2013]
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